Todos necesitamos amor

 

El ser humano tiene una necesidad imperiosa de ser amado y de amar. A pesar del avance tecnológico de hoy, los computadores de alto nivel, los celulares inteligentes en las palmas de las manos, y la famosa red mundial de la Internet, el hombre de nuestros días no se satisface con nada de esto y continúa en una búsqueda a todo costo por encontrar un "amor sincero", un "alma gemela", un compromiso "sincero", una camaradería "excelente", una "sintonía espiritual" con uno de sus semejantes.

Algunos de nosotros reconocemos esta sed ansiosa que se anida dentro de nuestros corazones, mientras que otros lo llegan a ocultar o negar irremediablemente; pero lo cierto es que el hombre necesita de un semejante a todo costo con el cual pueda gozar, de alguna comunión espiritual y de un amor algo "estable y duradero".

 

El plan del Dios desde las edades eternas

Ya hemos tratado en otros ensayos de este Portal Cristiano sobre la armonía y la sintonía perfecta de la Santa Trinidad. Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo quienes desde la eternidad coexisten en perfecta comunión y armonía, y sigo sin encontrar palabras humanas para describirlo.


Dios es persona y en Él hay un componente relacional muy fuerte. Dios desea a todo costo una relación de amor, un lazo eterno, una danza por la eternidad con Sus criaturas. No sé a ciencias ciertas por qué hay este deseo tan vehemente en el corazón de Dios; (y no creo que le falte algo a Dios para seguir siendo Dios) pero la realidad es que desde las edades eternas Él tiene un plan muy complicado para ligarse a algunas almas que divinamente han sido escogidas y que al final de los tiempos serán atadas y controladas eternamente por las cuerdas de amor del Salvador.

El pecado original destrozó nuestra identidad relacional con el Creador.

Dice la Palabra de Dios que en el paraíso, en el cual se encontraban Adán y Eva, la voz de Dios se paseaba por el huerto, y creemos que en tal estado de inocencia, el hombre gozaba de una perfecta comunión con Su Creador. (Génesis 3:8).

El pecado nos ha llevado a un caos tan descomunal que muchos cristianos en el mundo no tienen una visión amplia y profunda de cuánto hemos descendido debido a este fallo fatal en el huerto del Edén, y cuando los creyentes no tienen una cosmovisión teológica clara de todas las consecuencias del pecado original tristemente tampoco pueden apreciar la necesidad urgente de que sea Dios en Su Santa Gracia quien nos encuentre, nos rescate y salve, porque el plan de redención de nuestras almas siempre ha sido orquestado por Dios.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. (Génesis 3:15).

El mensaje del Amor y de la Gracia de Dios

 

Es el hilo que corre por toda las Escrituras, y quiero una vez más reiterar que este mensaje glorioso se expone de una manera brillante en esta alabanza que más abajo les ofrezco para meditar.

Es el mismo mensaje que transmitió Jesús en la parábola del hijo pródigo, y es el centro de la Biblia en Juan 3:16. Porque el amor de Dios siempre ha estado esperando este momento de tu alma y de la mía. Él quería que estuviéramos así, que le habláramos de esta manera y que viniéramos rendidos a sus pies, de esta forma.

Dios sabe todo lo que hemos vivido tú y yo, Él sabe también lo que hemos llorado y lo que hemos sufrido y ¡es que Dios nunca de nuestro lado se ha ido, pues nadie nos ama como Dios!

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