En el monte

Calvario

El legado teológico de los

himnos de mi infancia.

Este es un himno muy clásico de toda la cristiandad. Y es tan conocido que muchos cristianos jóvenes que se han convertido a Jesucristo en años recientes, lo conocen.

El compositor no deja de contar en cada una de sus estrofas la grata noticia del evangelio y siempre se enfoca en esta Obra de Redención operada por Dios, a través de su Hijo, en la cruz del Calvario.

Aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
Para mi tiene suma atracción.

Porque en ella llevó el Cordero de Dios
De mi alma la condenación. 

(Romanos 8:1).

¡Oh! Yo siempre amaré esa cruz.
En sus triunfos mi gloria será.
Y algún día en vez de una cruz,
Mi corona Jesús me dará. 

A mí personalmente me duele que algunos se atreven a alterar las letras de los himnos cristianos tradicionales los cuales se han escrito bajo historias muy conmovedoras y verídicas. Fueron compositores que escribieron no por fama o dinero sino por experiencias propias en su caminar con Cristo.

Hay personas que le molesta que dice, yo siempre amaré esa cruz, y han cambiado las palabras por Jesús.

Yo aprendí este himno desde muy niño con esta letra, y con ella me quedo, sin tener idolatría alguna por la cruz del Calvario les invito a revisar este ensayo titulado:

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