Sobre la Navidad

 

Es muy cuestionable por eruditos y estudiosos el tiempo correcto del nacimiento del Hijo de Dios. No se precisa de una fecha exacta para este evento histórico trascendental. Esto si es muy cierto: Un día en esta tierra, Cristo Jesús nació en Belen de Judea.

 

El Mercadeo de la Navidad

 

La Navidad se ha convertido en un tiempo de comercio descomunal para millones de negocios en todo el mundo. Ya usted se da cuenta que no ha comenzado Diciembre y ya comienzan las rebajas navideñas.

Los mercados dan ofertas sin treguas, las cadenas televisivas y de radio no paran ni un instante de colocar los más bellos clásicos navideños para anunciar cuanta cosa el hombre ha podido crear y vender en esta tierra.

Todo se convierte en un negocio multimillonario

de ganancias y el verdadero significado de la gran redención que el niño Dios nos trajo se empaña y confunde cada vez más.

Mi propia perspectiva de la Navidad

 

No me he olvidado de este famoso y clásico himno navideño, ¡Oh! Blanca Navidad. Lo único que no consiste de tanto esplendor blanco ni de tanta nieve, sino más bien de un rojo carmesí.

 

Es que lo más blanco que mi Navidad tiene es la redención alcanzada por la muerte de Jesús en la cruz del Calvario. La paz de Su justicia y el descanso que en Su obra perfecta encuentro.

La simbología de la Navidad

 

Cada día más, el árbol navideño, las luces, los adornos, los colores, los trineos y los bastones, etc son cambiados por el establo, el pesebre y el niño Dios que bajo a este mundo para salvarnos.

Usted puede notar claramente como en los EE.UU las personas cada vez usan menos el nacimiento del Hijo de Dios para adornar sus casas, y se nota como se opaca el mensaje más sublime y divino de la Navidad. Adornos de índole comercial y pagano van tomando fuerza y permanencia y el pesebre cada día menos se ve.

Sólo basta mencionar a Santa Claus. Este viejo bonachón que entra por las chimeneas a repartir regalos a los niños el día de noche buena o a colocarlos en lo más intimo de su habitación. No es más que otro personaje pagano que opaca la misma presencia del Señor en la Navidad.

Le puedo invitar a un reto: Vaya por las escuelas (sobre todo de los EE.UU) y pregunte a los niños y jóvenes: ¿saben ustedes por qué se regala en Navidad? o ¿cuál sería el regalo más importante que recordar en esta Navidad?

Cristo nació

no para un

show terrestre,

sino para ir a la muerte,  

y muerte de cruz.

Esta perspectiva de la Navidad no se centra tanto en el nacimiento de Jesús y de todos los eventos que lo acompañan sino que sin temor alguno proyecto a Cristo del pesebre hasta la cruz.

 

Es precisamente allí donde se encuentra el mensaje más precioso y excelso que la Navidad tiene. No necesito de tanto nacimiento como de Su muerte en la cruz del Calvario. 

 

Cristo nació no tanto para hacer una gran celebración por este evento, sino que nos invita a preguntarnos y meditar: ¿por qué nace Dios entre nosotros? ¿para qué viene a este mundo? ¿qué necesidad tan imperiosa tenemos los mortales para que Dios descienda a habitar entre nosotros?

Otra blasfemia moderna a la Navidad

 

Hay un nuevo estilo de felicitación que está siendo común. Hace unos días pude subir al metro de esta ciudad de Miami y me quedé impactado como en el frente de la locomotora principal había un cartel muy similar a la imagen antes expuesta.

"Felices Fiestas" son tantas las libertades acá que no se puede ofender a otras personas que tiene creencias diferentes y que no creen en el niño - Dios que nace en la Navidad.

Esta es una de las más recientes blasfemias que el mundo capitalista, materialista y moderno está haciendo contra el nacimiento más importante que pueda celebrar toda la humanidad.

¡Definitivamente que este mensaje sólo lo entenderán aquellos que sienten la necesidad imperiosa de ser lavados por la sangre derramada por el Cordero de Dios!

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