Dios da alertas al orgullo y vanidad del hombre

La altanería del hombre moderno

En el mundo secular y ateo de hoy también se puede encontrar este mismo sentimiento de arrogancia y orgullo que todo hombre atesora. Hay muchos ahora hablando de un diosito dentro de ellos o bien de una serie de energías positivas que les conducen o le rodean del “bien”. Son muchos los científicos y empresarios que sueñan con controlar todas las cosas y llegar a tener el poder político, militar y económico del mundo.

Ya no basta con haber aterrizado en la Luna, sino que contemplan la idea de ir a vivir a Martes.

Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.

(Jeremías 49:16).

 

Y si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová. (Abdías 1:4).

La iniciativa de Dios tiene fundamento bíblico

¿Quién puede convencer el hombre de pecado, de justicia y de juicio? La Biblia claramente señala que es el Espíritu Santo de Dios. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. (Juan 16:8).

¿Quien reveló a Pedro que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente? Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. (Mateo 16:17). Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Juan 1:13). 

Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13).

El reconocido predicador Charles Spurgeon se gloriaba en el triunfo de la gracia soberana de Dios y decía: “La inmutable voluntad de Dios es mucho mayor que la terca voluntad del hombre. Si el hombre dice en su corazón: "yo haré esto o aquello por agradar a Dios; nunca lo cumple; dice "yo lo haré"; pero quebranta sus promesa constantemente. No ocurre esto mismo con los "Yo haré" de Dios. Si Él dice "será" entonces así será; cuando Dios habla cumple su palabra y su promesa, porque El es Dios, y no puede ir contra su propia naturaleza”. Si fuéremos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo. (2 de Timoteo 2:13).

La controversia de muchos

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